India y China resisten: el dolor de cabeza televisivo de Infantino a 30 días del Mundial
Dos mercados, 2.700 millones de habitantes, ningún acuerdo. La FIFA ha rebajado el precio de los derechos del Mundial 2026 en India de 100 a unos 35 millones de dólares y en China de 300 a un rango de 120-150 millones, pero ninguna emisora ha firmado. Las causas estructurales van mucho más allá del horario.
A un mes del pistoletazo de salida, la FIFA sigue sin acuerdo de retransmisión ni en India ni en China, dejando a unos 2.700 millones de espectadores potenciales sin una vía confirmada para ver el Mundial 2026 en directo. The Guardian informa de que la federación presidida por Gianni Infantino se ha visto obligada a recortar de manera notable sus precios de salida en ambos mercados y ha enviado esta semana una delegación de alto nivel a Pekín, con observadores del sector esperando un acuerdo allí en cuestión de días y un calendario más lento en India, quizá de unas dos semanas.
En el lado indio, la FIFA pedía inicialmente unos 100 millones de dólares y, según las fuentes citadas por The Guardian, ha bajado la cifra hasta cerca de 35 millones. La oferta más cercana es la de 20 millones planteada por JioStar, la sociedad de Reliance y Disney. El listón histórico es muy superior: Sony pagó 90 millones por los ciclos combinados de 2014 y 2018, y Viacom18 desembolsó 62 millones para emitir Qatar 2022. La razón estructural del recorte no es, en contra de la suposición habitual, el horario incómodo del kick-off. Solo 14 de los 104 partidos arrancarán antes de la medianoche india, pero la franja es comparable a la de los partidos de Champions que ese mismo público consume habitualmente.
La causa más dura, según Shaji Prabhakaran, miembro del comité ejecutivo de la Asian Football Confederation y exsecretario general de la All India Football Federation, es la concentración del propio mercado de retransmisión deportiva indio. Prabhakaran dijo a The Guardian: "no hay competencia real en el mercado de retransmisión deportiva indio, lo que se lo pone más difícil a la FIFA, y en lo que queda de mercado el críquet es el deporte principal y el foco central". La incursión de Viacom18 en 2022 se produjo cuando era un actor nuevo dispuesto a asumir pérdidas para anclar una parrilla. La fusión Reliance-Disney ha reducido ese espacio a JioStar y Sony.
El colchón económico del críquet también está más blando. Reportes indios citados por The Guardian indican que la audiencia media de la Indian Premier League, principal activo de JioStar, ha caído un 26 por ciento esta temporada. Con ese telón de fondo, las emisoras se resisten a pagar grandes sumas por un Mundial al que India no asiste y en el que la narrativa Messi-Cristiano que disparó audiencias pasadas se está apagando. A todo ello se suma la presión cambiaria: la rupia india estaba a 54 por dólar cuando Sony compró los derechos de 2014, a 78 cuando Viacom18 cerró Qatar y hoy se sitúa en 95.
China es el expediente más pesado. Cifras de Reuters citadas por The Guardian sitúan a China en el 17,7 por ciento del alcance global de TV lineal del Mundial 2022 y en el 49,8 por ciento en plataformas digitales y sociales. El Beijing Daily ha informado de que la FIFA pidió inicialmente entre 250 y 300 millones de dólares y que el presupuesto operativo de CCTV para los derechos ronda los 60-80 millones. Incluso al extremo inferior del rango revisado por la FIFA, 120-150 millones, queda una brecha de al menos 40 millones. Las 12 horas de diferencia entre Pekín y Nueva York son reales pero secundarias, igual que en India: la selección masculina china vuelve a quedar fuera, el apoyo en redes sociales a la firmeza de CCTV ha sido amplio y una parte sustancial de los aficionados jóvenes ya esquiva las restricciones para acceder a señales del extranjero.
Para Infantino, lo que está en juego va más allá de cerrar estos dos contratos. Prabhakaran lo planteó así a The Guardian: "siempre tiene que haber equilibrio. El valor del producto debe protegerse o habrá consecuencias". Si India y China consiguen descuentos significativos a un mes del Mundial, futuros interlocutores en todas las confederaciones tomarán nota. Pero no firmar nada en dos mercados que juntos representan más de un tercio de la población mundial es la peor salida. Cerrar Pekín dentro de esta semana y resolver India en la próxima quincena es ahora el objetivo operativo de la federación.