La Trionda bajo el túnel de viento: cómo volará, caerá y se curvará la pelota del Mundial 2026
Ingenieros de la Universidad de Tsukuba sometieron el nuevo balón de cuatro paneles de Adidas a pruebas en túnel de viento junto a sus cuatro predecesores. Conclusiones: vuelo estable y previsible en velocidades de tiro libre y córner, sin el comportamiento errático del Jabulani, y un coeficiente de resistencia algo mayor en velocidades altas que podría restar algunos metros a los balones largos.
C ada Mundial trae un balón nuevo, y con él un nuevo conjunto de incógnitas aerodinámicas para delanteros, arqueros e ingenieros. El torneo 2026 en Estados Unidos, Canadá y México se jugará con la Trionda de Adidas, el primer balón de cuatro paneles en la historia del Mundial masculino. Un equipo de ingeniería liderado por John Eric Goff (University of Lynchburg) y Sungchan Hong (Universidad de Tsukuba) publicó la primera comparación independiente en túnel de viento entre la Trionda y sus cuatro predecesores, en The Conversation (https://theconversation.com/we-tested-the-new-world-cup-ball-this-is-what-you-need-to-know-about-how-it-will-fly-dip-and-swerve-280781).
La Trionda tiene apenas cuatro paneles unidos térmicamente, el menor número en la historia del Mundial masculino, con costuras profundas, tres ranuras pronunciadas por panel y una textura superficial fina. La combinación de pocos paneles y mayor textura es la respuesta de ingeniería al problema del Jabulani en 2010, cuando una superficie demasiado lisa provocó caídas y curvas repentinas que complicaron la vida a los arqueros. Adidas busca que la geometría de las costuras cumpla el papel que antes hacían los paneles adicionales: mantener un flujo de aire previsible.
En el túnel de Tsukuba los investigadores midieron las fuerzas de arrastre, laterales y de sustentación, e identificaron la "crisis del arrastre" de cada balón, el rango de velocidad en el que los cambios en la capa límite provocan una caída brusca de la resistencia. Sus datos muestran que la Trionda alcanza esa crisis a unas 27 mph (43 kph), por debajo del rango de 31 a 40 mph (50 a 65 kph) de la Al Rihla de 2022, la Telstar 18 de 2018 y la Brazuca de 2014, y muy por debajo del rango de la Jabulani, de unas 49 a 60 mph (79 a 97 kph). En términos simples, la Trionda es aerodinámicamente más rugosa que los balones recientes.
Eso importa porque tiros libres y córners suelen ejecutarse en un rango de velocidad donde pequeñas variaciones de impulso, orientación o efecto pueden hacer que el balón pase de un régimen aerodinámico a otro. Al bajar su crisis de arrastre, la Trionda ya está pasada esa transición a velocidades de juego y mantiene un coeficiente de resistencia más estable y consistente en el rango de tiros libres y córners. Los arqueros no deberían leer movimientos tardíos al estilo Jabulani en los balones parados.
La contrapartida aparece en el rango alto. Una vez que la Trionda entra en el régimen turbulento a alta velocidad, su coeficiente de arrastre es algo mayor que el de Brazuca, Telstar 18 y Al Rihla. Las simulaciones de trayectoria del equipo lo traducen en un efecto pequeño pero medible: un balonazo largo podría perder algunos metros respecto a los balones mundialistas recientes. Quienes basaron su salida de balón en el alcance de la Al Rihla pueden notar despejes y cambios de juego ligeramente cortos en los primeros partidos de grupo.
Algunas advertencias. Las pruebas miden un balón sin rotación en flujo de aire constante. En partido casi siempre hay efecto, y altitud, humedad, temperatura y presión del aire también modifican el resultado. Las sedes mexicanas están por encima de los 2.200 metros, las estadounidenses y canadienses van del nivel del mar a la altitud de Denver, y se jugará desde calor seco de desierto hasta humedad de la costa del Golfo. Las ranuras profundas de la Trionda también podrían permitir generar más rotación inversa, lo que aumentaría la sustentación y podría compensar parcialmente el mayor arrastre a alta velocidad medido en el laboratorio.
Fuera del juego, la Trionda incorpora la siguiente versión de la tecnología "balón conectado" de Adidas. En Qatar 2022 la unidad de medición estaba suspendida en el centro del balón; en la Trionda se aloja en una capa específica dentro de un panel, contrapesada por pesos en los otros tres. El chip alimenta en tiempo real al VAR y al sistema semiautomático de fuera de juego. Las características de vuelo dividirán opiniones frente al arco. El chip será el que resuelva las discusiones que vengan después.